- Mantenía la calma ante las provocaciones: Jesús, durante todo el tiempo en que estuvo enseñando y haciendo milagros (le llamamos el tiempo de ministerio) fue criticado, acusado y puesto a prueba (los maestros de la ley intentaban ponerle trampas con preguntas para hacerlo caer de alguna forma); sin embargo, él mantenía la compostura y respondía sabiamente ante las diferentes situaciones adversas.
Hay muchos ejemplos de todo esto en los evangelios pero sólo compartiré cuando lo acusaron de sanar con poder demoniaco, para no hacer esta entrada muy larga.
Al oír esto, los fariseos dijeron: «Beelzebú, el jefe de los demonios, es quien le ha dado a este hombre el poder de expulsarlos.» Jesús, que sabía lo que estaban pensando, les dijo: «Todo país dividido en bandos enemigos, se destruye a sí mismo; y una ciudad o una familia dividida en bandos, no puede mantenerse. Así también, si Satanás expulsa al propio Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, mantendrá su poder? Ustedes dicen que yo expulso a los demonios por el poder de Beelzebú; pero si es así, ¿quién da a los seguidores de ustedes el poder para expulsarlos? Por eso, ellos mismos demuestran que ustedes están equivocados. Porque si yo expulso a los demonios por medio del Espíritu de Dios, eso significa que el reino de los cielos ya ha llegado a ustedes. Mateo 12: 24-28
- Ama y cuida de forma incondicional a sus seguidores (ovejitas): Creo que ésta es la característica que más se habla de Jesús. Empecemos por definir la palabra «amar», en la biblia el amor más que un sentimiento, tiene que ver con desear y buscar el bien del otro y se demuestra a través de actos de bondad, servicio, paciencia, perdón; y como amar implica acción entonces podemos decir que es una decisión, como personas decidimos amar al cuidar, tener paciencia, ser bondadosos, perdonar.
Aclaro la definición de la palabra «amor» porque actualmente su significado ha sido rebajado a un sentimiento fugaz que hoy puede estar y mañana no o a algo que se gana o se pierde según lo merezcamos o no. Jesús nos ama no porque nos lo merezcamos sino porque esa ha sido su decisión, así que como no hemos hecho nada para «ganarnos» su amor, tampoco habrá nada que haga que deje de amarnos y por eso es que podemos acercarnos a él con confianza, sin miedo a ser rechazados.
Ahora vamos con la palabra «seguidores» u «ovejas» de Jesús, son las personas que de forma sincera nos acercamos a él y demostramos que lo amamos poniendo en practica sus enseñanzas.
El que me obedece y hace lo que yo mando, demuestra que me ama de verdad. Al que me ame así, mi Padre lo amará, y yo también lo amaré y le mostraré cómo soy en realidad. Juan 14:21
Teniendo en cuenta lo anterior podemos concluir y agregar las siguientes afirmaciones:
- Jesús cuida (ama) de su gente al punto de dar su vida:
Nadie muestra más amor que quien da la vida por sus amigos. Juan 15:13 TLA
»Así como Dios mi Padre me conoce, yo lo conozco a él; y de igual manera, yo conozco a mis seguidores y ellos me conocen a mí. Yo soy su buen pastor, y ellos son mis ovejas. Así como el buen pastor está dispuesto a morir para salvar a sus ovejas, también yo estoy dispuesto a morir para salvar a mis seguidores. Juan 10:14-15 TLA
- Jesús hará todo lo posible para que nadie de su gente se pierda:
muchas veces en nuestra vida como cristianos pasamos por momentos en los que dejamos de confiar en Dios o empezamos de nuevo a hacer lo que está mal, ésta es una de las situaciones en donde experimentamos lo incondicional de su amor, porque él busca la forma en que regresemos; y aunque pareciera que estuviera lejos, en realidad nunca se fue de nuestro lado, era nuestra atención la que estaba en otras cosas.
»¿Qué opinan? Si uno de ustedes tiene cien ovejas y se da cuenta de que ha perdido una, ¿acaso no deja las otras noventa y nueve en la montaña y se va a buscar la oveja perdida? Y si la encuentra, de seguro se alegrará más por esa oveja que por las otras noventa y nueve que no se habían perdido. De la misma manera, el Dios y Padre de ustedes no quiere que ninguno de estos pequeños se pierda y quede separado de él para siempre. Mateo 18 : 12 – 14 TLA
Mis seguidores me obedecen, y yo les doy vida eterna; nadie me los quitará. Dios mi Padre me los ha dado; él es más poderoso que todos, y nadie puede quitárselos. Juan 10: 28-29 TLA
Éste lado de Jesús siempre me ha conmovido porque yo no he sido una oveja perfecta, he tenido esos lapsos en los que me he enojado con Dios y querido salir corriendo, él ha tenido tanta paciencia conmigo y cuando leía éstos pasajes era como escuchar a Jesús decir «voy a pelear por ti y no dejaré que tu alma se pierda». Me quebranta su forma de amar y luchar por nosotros.

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